Porteño campeón!: tras lograr el empate en tiempo cumplido, venció a Racing por penales
La temporada 2023 de fútbol de Primera División de nuestra Liga Deportiva llegó a su fin en la noche del viernes. Una multitud dijo presente en el estadio «Hugo Viccei» para ver el tercer y decisivo cruce entre Porteño y Racing, los equipos de Alberto Cánepa y Mariano Demarco respectivamente.
Veníamos del ida y vuelta de la Final donde la «Academia» consiguió el objetivo, es decir ganarlo (global 3 a 2) para poder forzar la Finalísima. Y aquellas personas que unos días antes estuvieron en el histórico estadio colonense viendo el desquite, seguramente podrán trazar una similitud con lo sucedido anoche, aunque con distinto vencedor.
Aquella revancha tuvo el gol agónico y en tiempo cumplido de Paul De Martino, de penal y sobre el arco de 43 y 23, para abrochar el 2 a 0 de Racing que llevó la historia al tercer juego. Y esta vez, sobre el mismo arco, cuando Darío Cid acababa de dar cinco minutos de tiempo adicional, Porteño alcanzó un empate trascendental y vital.
La «Academia», por el gol de Enzo Galarza apenas iniciado el duelo (4′), lo estaba ganando, jugaba con un hombre más (en el ST se fue expulsado Elías Delgado en Porteño) y por supuesto acariciaba el título. Pero en una jugada de enorme velocidad y calidad por el sector izquierdo, Santiago Chávez marcó el 1 a 1 y se lo impidió.
Locura, alegría y desahogo en el pueblo porteñista ante semejante conquista y por supuesto, tremenda desazón, bronca e impotencia en la parcalidad racinguista, que veía cómo se le iba de las manos la corona 2023. Nos fuimos a los penales y el título entre los dos mejores equipos que tuvo el torneo, terminó tiñéndose de celeste y blanco.
Una definición de temporada que seguramente será recordada por largo tiempo, ya que tuvo todos los condimentos necesarios. Un triunfo por lado, un empate, dos goles sobre la hora que terminaron siendo claves y como para agregarle una cuota más de angustia, la definición infartante que producen siempre los penales.
Festejó Porteño porque fue un poco más efectivo que Racing en los penales (4 a 3), a los que muy probablemente haya llegado mejor emocionalmente, tras la semejante definición en los 90′. Dio la sensación que la «Academia», para un momento que requiere estar anímicamente entero, haya sentido el duro revés del agónico empate.
Siete años habían pasado de la última conquista del equipo de calle 47 (2016, el año de su Centenario): aquella vez de la mano de Guillermo Araguás y esta vez con un Alberto Cánepa que sin dudas, en su primer año, mostró su tremenda sabiduría para conformar un buen equipo que además tuvo momentos de muy buen fútbol.
El partido
Porteño mostró una formación con algunos cambios, si tenemos en cuenta su base habitual. Una baja muy sensible en el fondo como la de Alejo De Martino y el ingreso desde el comienzo de Matías Quintana en ofensiva (Lucas Villán estuvo en el banco de suplentes). Por el lado de Racing, sí con sus habituales titulares.
Arrancó muy bien Racing que a los 4′ dio el golpe: gran jugada por la derecha de Odetti, centro rasante al área y el goleador Galarza que no perdona y pone a los de calle 48 arriba por 1 a 0. Sin embargo, con el correr de los minutos de ese PT, la ventaja no generó que Racing sea dominador en el trámite, que mostró a un Porteño mejor.
Los de Cánepa monopolizaron la pelota, hicieron el gasto y justificaron merecer el empate, hasta contaron con una chance clarísima en los pies de Chávez, que lo perdió en soledad dentro del área racinguista. Pero nos fuimos al descanso con un Racing tremendamente efectivo y con la ventaja parcial.
En el ST, el desarrollo fue diferente y se vio resurgir a un Racing, que claramente emparejó el trámite y hasta incluso en los pies de Paul De Martino en dos oportunidades pudo haber sentenciado la historia. Porteño no era el mismo del PT y para colmo de males, se quedaba con 10 por expulsión de Elías Delgado.
En fútbol, más allá de lo que esté sucediendo en cuanto al desarrollo de un partido, es muy arriesgado asegurar que la situación está controlada. Pero daba toda la sensación de que Racing lo tenía, que los minutos pasaban y Porteño no mostraba atisbos fustbolísticos para empatarlo.
Hasta que en tiempo cumplido (Cid había dado recientemente 5′ de tiempo adicionado), Santiago Chávez frotó la lámpara por izquierda y en una bonita definición ingresado al área por la izquierda, venció a Joaquín Muñoz con un remate cruzado para desatar la locura porteñista y llevar la historia a los penales.
Allí Porteño marcó 4 (el de Matías Quintana dio en el palo), siendo Lucas Villán el encargado de anotar el último que generó el desahogo y por supuesto la alegría del pueblo porteñista, mientras que Racing hizo 3 (el de Odetti lo atajó Pablo Martínez y el de Joaquín Muñoz se fue desviado).
Final de la temporada, teñida totalmente de celeste y blanco. Y para Racing, increíblemente una nueva desazón: da la sensación de que desde el 2019 (último título local) una maldición persigue al equipo de calle 48, que en estos últimos años ha perdido siete finales (4 del Torneo Integración y 3 del Torneo Local de nuestra Liga Deportiva).
Síntesis del partido
Cancha: «Hugo VIccei» (local Porteño).
Árbitro: Darío Cid. Asistentes: Verna y Devita (Pergamino).
Goles: Santiago Chávez (P) y Enzo Galarza (R).
Porteño: Pablo Martínez, Yolini, Jonathan Martínez, Lázaro Martínez, Colzani, Delgado, Quintana, Gómez, Chávez, Harismendy y González. DT: Alberto Cánepa.
Racing: Muñoz, Saley, Núñez, Senegalles, Niz, Serafini, Alustiza, Odetti, Galarza, Paul De Martino y Lima. DT: Mariano Demarco.
Cambios: Barrientos por Gómez, Villán por Lázaro Martínez y Matías Villalba por Harismendy en Porteño. Franco Guayaré por Alustiza, Oubiña por Lima y Ferrari por Paul De Martino en Racing.
Expulsado: Elías Delgado (P).
Penales: para Porteño convirtieron Chávez, Matías Villalba, Barrientos y Villán (pegó en el palo el de Matías Quintana) y para Racing marcaron Ferrari, Galarza y Senegalles (Martínez atajó el de Odetti y Muñoz lo desvió).
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